La verdad contada por profesionales

Retrasos aéreos por la falta de controladores

 

MARISA RECUERO / Madrid. 16/05/2011

 
Sin palabras. El Ministerio de Fomento reconoce que los retrasos que sufren los vuelos operados en los aeropuertos españoles se deben a una falta de controladores aéreos. El director general de Aviación Civil, Manuel Ameijeiras, advirtió en una reunión del Consejo Provisional de Eurocontrol, celebrada el pasado jueves, en Bruselas, que el colectivo está sufriendo «un proceso de adecuación» debido al nuevo modelo de Aena, según confirmó el propio alto cargo a este diario.

El responsable de la aviación civil española tuvo que rendir cuentas a Eurocontrol, ya que España se encuentra en la lista de los países europeos que pueden presentar problemas de capacidad en el control aéreo de cara a la temporada de verano, según los datos que maneja la organización. Se trata de Alemania, Francia, España, Chipre, Croacia, Grecia y Austria.

Ameijeiras reconoció que Aena es consciente de los «problemas estructurales» que tienen los servicios de control aéreo, pero también aseguró que el Gobierno tiene el firme compromiso de adecuarse a los parámetros establecidos por la Unión Europea. No obstante, la normalidad no volverá antes del verano, ya que las medidas puestas en marcha por Fomento sólo tendrán «un reflejo inmediato» en el coste del sistema. Sin embargo, los retrasos de los vuelos no se solucionarán «hasta medio y largo plazo», en palabras de Ameijeiras. Pese a ello, el responsable de Aviación Civil alegó que «Aena podrá atender la demanda del verano».

La Direción General de Aviación Civil recurrió a tres mecanismos para compensar la falta de personal, sobre todo, en los centros de control, ya que los principales problemas se están produciendo en las aproximaciones de los aviones a los aeropuertos y cuando éstos están en ruta. Precisamente, estos dos servicios se prestan desde los centros, mientras que desde las torres sólo se controlan los aterrizajes y despegues.

Primero, Aena prevé aprovechar la liberalización de 33 de sus 47 torres para trasladar controladores a los centros de control -200 de los 840 que abandonarán las torres-. Segundo, reducirá el número de profesionales que trabaja en las zonas de baja densidad de tráfico para aumentarlo en las áreas con más movimientos. Esta medida ya la puso en marcha en Canarias, el pasado 1 de mayo, y prevé extenderla a Baleares.

Y tercero, recurrirá a la llamada monoposición, aunando en una única función las dos que requiere un servicio de control. Es decir, la ejecutiva, que consiste en dirigir a los aviones, y la supervisora, basada en suministrar a los pilotos la información que éstos requieren en relación a otros aeropuertos. En España, ambas funciones la realizan dos controladores. Con la iniciativa de Aena, sólo las hará un profesional.

La plantilla de controladores es de 2.416 personas y está distribuida entre siete centros de control -Santiago, Madrid, Barcelona, Valencia, Palma, Sevilla y Gran Canaria- y 33 torres. Las 14 restantes, hasta 47, son propiedad del Ministerio de Defensa -ocho, en concreto- o están controladas por un sistema de información de vuelo (Afis). En este caso, seis torres. 

Ameijeiras acudió a la cita acompañado por el general del Ejército del Aire, José María Orea Malo, la autoridad responsable del estado de militarización que se decretó en España, durante 43 días, como medida para frenar la huelga salvaje que protagonizaron los controladores los pasados 3 y 4 de diciembre.

Las medidas tomadas por Aena se ejecutarán al mismo tiempo que se forman nuevos controladores. En este sentido, son 300 los que saldrán al mercado entre este año y el próximo, según los cursos de formación que ya empezó a impartir Senasa, la escuela de Fomento.

Apenas pasaron dos meses desde que la Unión Sindical de Controladores Aéreos (Usca) y Aena firmasen un laudo arbitral para poner fin a las discrepancias entre el colectivo y la empresa. No obstante, los conflictos internos prosiguen.

Eurocontrol obligará por ley a los estados, a partir de 2014, a reducir las demoras de los vuelos. El último informe elaborado por este organismo sobre los retrasos del transporte aéreo en Europa revela que de las 20 rutas europeas con más demoras el año pasado, 19 tuvieron como origen o destino algún aeropuerto español.

Es más, entre los 20 aeropuertos con más retraso en la salida de vuelos, siete son españoles, y lo más grave es que dos ocupan los dos primeros puestos. Se trata de Tenerife Sur y Las Palmas, con una media de demora de 29,7 y 28 minutos por vuelo, respectivamente.

En el caso de las llegadas, Tenerife Sur y Las Palmas vuelven a ser los aeropuertos de Europa con más demora en sus vuelos, ocupando el segundo y el tercer lugar en el ránking, con una media de 25,7 y 24,8 minutos, respectivamente. El primero es el aeropuerto internacional de Túnez.

¿Por qué faltan controladores?

Hay dos razones. La primera es que el tráfico aéreo se está recuperando después de dos años consecutivos de caídas. En 2010, creció un 2,7%. Ahora, entran más aviones en los aeropuertos, por tanto, hay más trabajo en las torres y centros de control. Y la segunda es que Aena está adaptando los servicios de control aéreo a la nueva ley, de cara al proceso de privatización de la empresa. Esto ha hecho que se descubra que se necesitan más controladores.