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La depresión de los pilotos de avión: un 5% tiene pensamientos suicidas, según Harvard

Los pilotos no informan de su enfermedad por miedo a perder el trabajo. (iStock)

Los pilotos no informan de su enfermedad por miedo a perder el trabajo. (iStock)

M. PALMERO, 15/12/2016. A raíz del accidente del vuelo 9525 de Germanwings del pasado año, la depresión de los pilotos de aerolíneas es un secreto a voces que lleva meses ocupando los titulares de los diarios de todo el mundo y siendo foco de discusión en las más prestigiosas universidades del mundo. Esta tragedia, conocida como caso Andreas Lubitz, motivó numerosas investigaciones que relacionaban las enfermedades mentales con los pilotos. Una de las últimas, publicada por el diario Bild, estableció que la mayoría de los que sufren esta enfermedad lo ocultan a su compañía y a las autoridades aéreas.

Una tesis que refuerza ahora un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard. Tras entrevistar a caso 1.850 pilotos, concluye que más de un centenar de los pilotos que están volando actualmente se encuentran clínicamente deprimidos. Una patología que es desconocida por las empresas para las que trabajan por, de acuerdo a los investigadores por “el fuerte desincentivo existente para que estos pilotos informen de ello”.

Los pensamientos depresivos son más recurrentes en los pilotos masculinos, quienes experimentan hastío laboral, sentimiento de fracaso e ideas suicidas

“Vimos que muchos pilotos que están activos presentan síntomas depresivos y es posible que no busquen tratamiento debido a los impactos negativos que esto pueda tener en su carrera”, asegura el autor principal del estudio, Joseph Allen, recoge la institución en su web. “Hay un velo de secretismo que cubre los problemas de salud mental que hay en las cabinas de los aviones”, añade, tras apuntar que gracias a la encuesta anónima pudieron establecer lo que realmente se esconde.

Para la encuesta, que se llevó a cabo entre abril y diciembre de 2015, se entrevistó a pilotos de más de 50 países diferentes, como de Estados Unidos (45,5%), Canadá (12,6%), Australia (11,1%) y España (3,9%). Bajo el total anonimato, los trabajadores respondieron cuestiones extraídas del Job Content Questionnaire (JCQ) y la U.S. Centers for Disease Control and Prevention’s National Health and Nutrition Examination Survey(NHANES). Además, se incluyeron las preguntas sobre salud mental que los médicos utilizan para diagnosticar si un paciente sufre depresión.

Restos del Airbus de Germanwings que se estrelló contra los Alpes franceses. (Reuters)

Restos del Airbus de Germanwings que se estrelló contra los Alpes franceses. (Reuters)

No todos contestaron a las preguntas sobre salud mental: solo lo hicieron 1.848 de los 3.485 entrevistados. De los que respondieron, 233 de ellos (12,6%) podían padecer depresión, y 75 (4,1%) de ellos informaron haber tenido pensamientos suicidas en las dos semanas anteriores. De los 1.430 que informaron haber volado en los siete días precedentes a la encuesta, en 193 (13,5%) se encontraron síntomas depresivos.

De los 1.826 que indicaron su edad, la mayoría eran hombres de 50 años y mujeres de 42. La mitad de los participantes llevaban trabajando al menos 16 años como pilotos. La mayoría de los encuestados eran no fumadores, casados y blancos. Más del 60% obtuvo un título universitario de cuatro años o tenía estudios de posgrado.

Piensan que estarían mejor muertos

Los pensamientos depresivos son más recurrentes en los pilotosmasculinos que en los femeninos. De hecho, la mayoría experimenta hastío laboral “casi a diario”, lo que les hace sentirse fracasados, les impide concentrarse, e incluso llegan a pensar que estarían mejor muertos. En el caso de ellas, llamó mucho la atención de los investigadores que al menos un día del último mes se habían sentido deprimidas.

Tras entrevistar a 1.850 pilotos de 50 países, se descubrió que más de un centenar de ellos se encuentran clínicamente deprimidos

El estudio también encontró que las pilotos femeninas son más propensas a ser diagnosticadas de depresión que sus colegas varones. Y no solo eso: la depresión era más recurrente en aquellos que utilizaban pastillas para dormir y en aquellos que eran o habían sido víctimas de acoso sexual (un 36,4% de ellos lo sufrieron 4 veces o más en la semana precedente a la encuesta) o verbal (ente los cuales un 42,9% lo padeció 4 veces o más en los últimos siete días). La encuesta estableció asimismo que el 16,2% de los pilotos que tenían síntomas de depresión consumían más de una bebida alcohólica por día.

Esta investigación es la primera dedicada a determinar la salud mental de los pilotos de las líneas aéreas. Y la primera que se queda al margen de la información proporcionada por investigaciones de accidentes de aeronaves y exámenes de salud reglamentados, todos ellos protegidos por las autoridades aéreas estatales y compañías de aviación. Los datos son realmente preocupantes porque, tal y como establece Alex Wu, uno de los autores del informe, “las conclusiones subrayan la prevalencia de la depresión entre los pilotos, los cuales son responsables de miles de vidas a diario”.

La depresión, una enfermedad en auge

La enorme responsabilidad del trabajo de los pilotos es lo realmente destacable de esta investigación. Un trabajador no diagnosticado y que oculta tu inestable estado mental a la compañía no solo se pone en riesgoa sí mismo, sino a centenares de vidas que dependen de su buen hacer en el aire.

La depresión no es algo que atañe solo a los pilotos, de hecho según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la principal causa de discapacidad en todo el mundo, donde aproximadamente 350 millones de personas la sufren. En Europa, un 7% de la población muere de forma prematura por ello. Y en España, un 4% de personas son diagnosticadas, pero la mitad ni siquiera recibe tratamiento o no el adecuado (psicofármacos o psicoterapia o combinación de ambos).

Los autores del informe instan a las organizaciones aéreas a aumentar el apoyo para el tratamiento preventivo de las enfermedades mentales

Entre los síntomas de esta enfermedad se encuentran la tristeza y hastío vital, y otros como culpa, incapacidad, irritabilidad, ideas de muerte o suicidio, los mismos detallados por los pilotos entrevistados. No obstante, los más graves para estos trabajadores son aquellos que afectan a su sistema cognitivo, como problemas de concentración, falta de atención, dificultad para encontrar las palabras, enlentecimiento mental y dificultad en la toma de decisiones, detalla ‘Efe’.

Aunque los resultados del estudio de Harvard tienen una generalización limitada, existe un número significativo de pilotos activos que sufren de síntomas depresivos. Los autores del informe instan a las organizaciones aéreas a aumentar el apoyo para el tratamiento preventivo a las enfermedades mentales. “Dado que los problemas de salud mental son frecuentes entre los participantes, quizá exacerbados en situaciones de alto estrés laboral, pensamos que las organizaciones deben asegurar que los empleados que desarrollan problemas de salud mental reciban oportunamente un tratamiento médico correcto”, detallan en el texto.

Los investigadores destacan que no llevaron a cabo entrevistas clínicas de los encuestados para confirmar el diagnóstico de depresión, ni tampoco tuvieron acceso a los registros médicos. “Pensábamos que la fuerza del anonimato de los participantes era imprescindible para recopilar esta información (…) Sin embargo, los hallazgos siguen siendo sorprendentes: cientos de pilotos que actualmente están volando padecen depresión e incluso tienen pensamientos suicidas, y no tienen posibilidad de acceso a un tratamiento debido al miedo a posibles impactos negativos en su carrera”. Una próxima investigación sobre el tema determinará los factores de riesgo adicionales a la depresión, tales como trastornos del sueño y del ritmo circadiano.

Fuente: Artículo original en Elconfidencial.com

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