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“Ser controlador áereo es algo que me apasiona”

SALVADOR REBOLLIDO y la torre de control de Lavacolla.  - FOTO:  ECG

SALVADOR REBOLLIDO y la torre de control de Lavacolla. – FOTO: ECG

SANDRA ROMERO, 20/2/2017. Salvador Rebollido trabaja desde hace cuatro años en el aeropuerto de Lavacolla // En cada turno de noche, la torre gestiona una media de 30 vuelos. 

Está considerado uno de los trabajos más estresantes, ya que supone afrontar diariamente la gestión de decenas de vuelos con cientos de vidas a bordo. Salvador Rebollido es uno de los 38 controladores aéreos que trabajan en Lavacolla. Nació en A Pobra do Caramiñal hace 38 años y desde niño vive en Compostela. Estudió Físicas en la USC y su amor por la aeronáutica surgió poco antes de licenciarse, gracias a su tío piloto. En Santiago comenzó trabajando como finguero (el técnico que maneja las pasarelas para acceder de la terminal al avión) y tras cuatro convocatorias aprobó las pruebas a controlador. Su labor consiste en “ordenar los aviones que aterrizan y despegan y a los que están en vuelo”. En Lavacolla, los controladores realizan dos tareas diferenciadas. “Hacemos control de torre (aterrizaje y despegue), y control de aproximación para los tres aeropuertos gallegos”, apunta.

AEROPUERTO H24. Rebollido explica que Lavacolla es un aeropuerto H24, es decir, está abierto las 24 horas del día, por lo que los controladores cubren ese horario haciendo turnos de mañana, tarde y noche, repartidos en un ciclo de trabajo de 5 días laborables y tres libres. Así, durante la noche, entre las 22.00 horas y 7.30 de la mañana, hay cuatro controladores que se van relevando alternadamente en los dos puestos (torre y aproximación) para ordenar una media de 30 vuelos. “La normativa no nos permite trabajar durante el día más de dos horas seguidas y durante la noche, más de cuatro”, explica.

Fuente: Artículo original en EL CORREO GALLEGO

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