La verdad contada por profesionales

Ángel Santana, seleccionado en las oposiciones a controlador aéreo de ENAIRE: “Renuncio a la plaza porque las condiciones en Rumanía son mucho mejores”

 

Trabaja como controlador aéreo en Rumanía. Pero la historia vital de este locuaz grancanario de 39 años es fascinante y está llena de historias que darían para escribir un libro. Su camino desde el barrio de La Isleta a Bucarest está marcado por una vida dedicada al baloncesto profesional en las mejores ligas de medio mundo. Una vida también marcada por la tragedia, al perder a su hermana, su cuñado y sus tres sobrinos en el fatídico accidente de Spanair. Ha competido y vivido en Estados Unidos, Bélgica, Alemania, Francia, España y finalmente Rumanía, donde encontró una nueva pasión, el control aéreo.

Nos atiende amáblemente por teléfono. Su voz pausada y firme transmite tranquilidad, pero también ganas de gritar a los cuatro vientos la frustración que siente por haber tenido que tomar una de las decisiones más difíciles de su vida: renunciar a su plaza como controlador aéreo en España.

PREGUNTA: Puede ser sorprendente, con la noción de los controladores que se tiene en España, que alguien que pasa las pruebas de selección con tan buena puntuación renuncie a ello para volverse a Rumanía. ¿Cuáles son las razones que te han llevado a tomar esa decisón?

RESPUESTA: Las condiciones son mucho mejores que en España. De principio, tendria que pagar un dineral para sacarme las 5 licencias que me faltan. Aparte de eso tendría que estar viviendo un año en Madrid o Barcelona en la escuela. Todo eso me costaría mucho dinero, sobre todo sumándolo al año que dejo de ganar en Rumanía. Después, los primeros tres años estaría trabajando en una torre en la que ganaría mucho menos que en Rumanía y aparte tendría que pagar el crédito del curso en la escuela. Los siguientes tres años seguiría por debajo de lo que estoy ganando ahora mismo, y sólamente a partir del séptimo año, estaría cerca de lo que gano aquí. Pero en siete años en Rumanía voy a ganar bastante más.

P: Tanta diferencia hay?

R: No sólamente está el tema económico. Ganando un poco menos me habría ido a España seguramente. Yo no pienso mucho en el futuro por el tema de la tragedia familiar, no soy una persona que le guste planificar muchas cosas, me gusta vivir el momento y lo vivo a tope. También está el tiempo libre. Por lo que tengo entendido, en torres como Gran Canaria o Barcelona tendría que trabajar 5-3 o 6-2, aquí trabajo 2 días sí 2 días no: un turno de día, un turno de noche y dos días libres. Aparte del tema de las vacaciones: aquí tenemos más días de vacaciones, beneficios sociales, muchas cosas… Y ahora quieren bajar la edad de retiro a los 55 años, yo tengo colegas de mi turno que están en los 60 años y que se les ve que no llegan bien cuando están en sectores más cargados o cuando hay tormentas o lo que sea. Quieren bajarla porque, con la edad, un controlador empieza a perder capacidades y ya no puede estar en un sector muy complicado. En Rumanía, y creo que también en España, la mitad de los controladores tienen la misma edad de retiro. De los 450 controladores que hay, 200 y pico se van a jubilar el mismo año. Se han dado cuenta de que tienen que preparar controladores, y rápido.

P: Hemos investigado un poco tu vida y la verdad, parece apasionante, cuéntanos.

R: Mi origen es del barrio de la Isleta, aunque llevo la mitad de mi vida fuera de Canarias. Mi padre tiene un puesto en el mercado de Vegueta que ha pasado de generación en generación, y del que ahora se ocupa mi hermano. Mi madre es ama de casa. Yo empecé a jugar al basket a los 10 años en el club de la Isleta. A los 17 tuve una beca para irme a EEUU a un High School de California durante un año. Luego obtuve una beca para ir a la universidad en Nueva York a seguir jugando al baloncesto, porque en España, como en muchos paises de Europa, una vez que eres deportista te obligan a elegir entre el deporte o los estudios. Afortunadamente, en EEUU no es asi, apoyan mucho a los deportistas, y más a uno que sea un buen estudiante. Para ellos son valores que no todo el mundo tiene: trabajo en equipo, superación, trabajo individual… Me hice dos carreras al mismo tiempo que estaba jugando al baloncesto: Contabilidad, y Economía y Finanzas, lo que me dio mas libertad para seguir jugando al tener las espaldas cubiertas. Me fui a Bélgica un año, otro año en Alemania, en Francia… todo en primera division, y en España en la ACB en el Alicante, y en la segunda división en Tarragona.

P: ¿Cómo acabaste en Rumanía?

R: Me casé con una chica rumana que conocí en la universidad. Estuvimos de novios casi cuatro años antes de casarnos. Mi ahora ex-mujer estaba muy vinculada con temas de aviación, su padre era piloto y además presidente de la compañía aérea rumana (TAROM). Nos fuimos a Rumania porque iba a haber más posibilidades para ella en principio, y para mi era bastante fácil encontrar equipo en cualquier parte. Sabía que mi carrera deportiva se iba a terminar, que después de Rumania no iba a volver a jugar, pero que si a ella le venía bien yo me sacrificaba por la familia. Ya siendo un trotamundos la mitad de mi vida, no me costaba nada irme para alla.

P: ¿Cuál fue tu primer contacto con el control aéreo?

R: Tuve una lesión importante cuando estaba en Francia y me volví a Canarias cuatro meses para recuperarme. Y en esa epoca mi hermana, que en paz descanse, me comentó el tema este de controlador de tráfico aereo, y me gustó mucho. Habiendo hecho diseño técnico en el instituto tenía bastante buena visión tridimensional, el tema del estrés y el trabajo con presión pues imagínate, después de tanto tiempo de deporte a un nivel tan alto lo tenia bastante controlado. No soy una persona que se emocione muy rápido o que tenga ese tipo de problemas. El inglés también lo hablaba, o sea que más o menos el perfil lo tenia. Me metí en una academia en España, en una de éstas que te preparan para los psicotécnicos y estuve una semana, porque me dieron un contrato en Francia y me volví a jugar. Y hasta ahí llegó mi periodo de estudiante a controlador en España.

P: ¿Entónces cómo acabaste trabajando como controlador aéreo?

R: Seguí jugando un par de años, hasta los 34, en los que ya estaba a punto de divorciarme. Había empezado ya a prepararme un poco para el tema del FEAST porque un compañero de equipo, que consiguió trabajo en la torre de Bucarest, me convenció a hacerlo. Decía que era un muy buen trabajo, y que tenia el perfil adecuado. Y al divorciarme no estaba muy seguro de adonde iba a ir. Me quería quedar en Rumanía porque mi hijo estaba allí con mi ex-mujer. Tenía posibilidad de ir a EEUU a trabajar, de volver a España con mi padre o con mi tio o de quedarme en Rumanía si salía la oposición de controlador. Al final salió y allí llevo los últimos cuatro años y pico, trabajando en el Centro de Control Aéreo de Bucarest.

P: Una vida apasionante, sin duda.

R: Una vida con muchos altibajos: el tema del divorcio, el tema de la tragedia personal -mi hermana con mi cuñado y sus tres niños murieron en el accidente de Spanair… Un poco irónica la vida en cierta forma, mi ex-mujer trabajando en aviación, mi hermana muere en un accidente de aviación y yo finalmente trabajando en aviación. Me voy a Rumanía por mi ex-mujer, me quedo por mi hijo, y ahora ellos dos se quieren ir a España a vivir, a Alicante.

P: Desde luego…

R: Y por eso vi la oportunidad de meterme en España como controlador. Salió la oposicion, que no me gustaba nada al principio por el tema de tener que sacarme todas las licencias, veía un poco ridiculo que vayas a trabajar en una torre pero te pidan todas las licencias. En Rumanía fui el primero en el examen del FEAST, pero sólo tengo la licencia ACS -control de ruta con radar-. Es la licencia que me han dado en Rumanía y para la que me han preparado.

P: ¿La licencia rumana te sirvió para presentarte a las pruebas en España?

R: Tenia la licencia de ACS pero me pedian 5 licencias mas en España y al principio pensé que no era una oposición para mi: tenía que ponerme a estudiar otra vez, siendo controlador de ruta y teniendo una experiencia bastante buena de un par de años, sin ningún problema, siendo bastante apreciado aqui en Rumania; y tener que empezar otra vez de cero me parecía un poco raro. Lo quería intentar y he ido hasta el final porque mi hijo se venía a España y las ganas que tengo que volver a España son muy grandes.

P: ¿Tu intención siempre ha sido volver o habiendo vivido media vida fuera ya te da igual?

R: Puedo vivir en cualquier parte del mundo, no me da miedo. Sinceramente estoy bastante bien en Rumanía, es un buen pais, la gente es bastante buena, me conocen y en mi trabajo me aprecian. Con el tema del baloncesto, desde que me retiré empecé jugar el 3×3 -baloncesto de la calle-, un deporte que quieren hacer deporte olímpico, y me he quedado campeon europeo con el equipo de Rumanía. En Rumanía tengo una escuela de baloncesto para niños, llevo 12 años alli y tengo una vida hecha. Pero al pasar el examen y poder elegir Barcelona o Gran Canaria me tiraba mucho volver a casa. Tengo 39 años y para estar solo, después de una cierta edad, prefiero estar en casa con mi familia.

P: El envejecimiento de la plantilla de controladores en España es palmaria, ¿ocurre lo mismo en Rumanía?

R: En Rumania a los controladores jovenes han empezado a meterlos en ruta, que es la parte más complicada en el sentido de que tienes más aviones, y así tienes una persona fresca, que puede llevar un cierto número de tráficos mejor que una persona más mayor, no como en España que uno está trabajando en una torre y cuando tiene 45 años lo metes en ruta. Es un poco “unsafe”, no es muy seguro. A los controladores con más experiencia deberian dejarles acabar su carrera sin ninguna incidencia, y no meterles más trafico.

P: ¿Hay más extranjeros trabajando en el Centro de Control?

R: Sólamente yo y un italiano que está en el servicio tecnico, y yo con el tema del baloncesto hace unos años me saqué la nacionalidad rumana. Cuando hice la oposición había que ser rumano, y yo tenia las dos (española-rumana) por el tema del basket, lo cual me vino muy bien.

P: ¿Las pruebas de acceso son muy diferentes a como se realizan en España?

R: Muy diferentes. En Rumanía al principio nos hicieron el examen médico y psicológico, y ahí la mitad de la gente se fue a la calle por no tener el perfil adecuado psicológicamente hablando o por problemas de salud. En españa es un poco pérdida de tiempo, en el sentido de que haces todas las pruebas, y luego llega el examen médico y te pueden decir que no vales.

P: ¿Cómo es el proceso de selección en Rumanía?

R: Después del examen médico, hay una entrevista en inglés, luego el FEAST I y II y luego otra entrevista. Y terminan eligiendo a los mejores, a los primeros 30 de 800 o 1000 personas, que son los que pueden tener las capacidades para ser controlador. En el FEAST te miden capacidades como multitasking, presión, memoria, todo eso, y en la entrevista final te ponen un poquito de estrés, buscan tus debilidades y ven si puedes afrontar ese tipo de situaciones. Al final te contratan y te vas a hacer el curso ab initio, de unos seis meses. Te pagan el curso, la estancia y te dan un sueldo, pequeño, pero un sueldo. Y luego 4 meses de “rating” con simulador. En mi promoción, cuatro hicimos la parte de ruta y otros doce hicieron la parte de torre. Más tarde pasas los exámenes internos y los exámenes con la autoridad aeronáutica rumana de todas las asignaturas, en los que tienes que sacar más de un 7. A partir de ahí te autorizan para entrar en el simulador de tu unidad, en el que estás unos cuatro meses a piñón con bastante carga de tráfico. Pasas eso y luego otros seis meses OJT (On the Job Training) con un instructor a nuestro lado con tráfico real. Después otro examen interno y de la autoridad rumana con tráfico real, y a partir de ahi a controlar aviones.

P: Algo diferente al proceso en España, sí

R: En España me pareció un poco raro que el examen de conocimientos generales valía lo mismo que el examen de inglés, y el examen de inglés fue un poco rebuscado.

P: Dada tu experiencia, ¿qué cosas ves con margen de mejora en el sistema de selección español?

R: No soy nadie para juzgar el sistema de selección, pero me pareció un poco extraño habiendo visto cómo se selecciona en Rumanía y la limpieza que hacen al principio con el análisis medico. No todo el mundo puede ser controlador aéreo. Si las pruebas en España se hicieran con un poco mas de cabeza, incluso minimizarían los costes para ENAIRE. No soy nadie para juzgar el proceso selectivo pero me parece mas lógico como se hizo en Rumanía.

El director general de Romatsa una vez que nos contrataron, la primera cosa que nos dice es: felicidades a todos, quiero que sepais que aunque seais el mejor abogado, químico o doctor del pais, no significa que podáis ser controladores de tráfico aéreo. Lo que habeis hecho vosotros, o sea, el superar todas las pruebas, os acerca un poco mas hacia este mundo, a este trabajo, porque son pruebas que están hechas para medir vuestras capacidades para ser controlador, pero no significa que, aunque seas un superabogado, estés hecho para hacer esto.

A mi parecer, el proceso selectivo podría mejorar para que fuese más eficiente. Hay muchas pruebas que son definitivas incluso después de haber pasado el FEAST. Y el filtro debería de estar enfocado en conseguir a las mejores personas que puedan desarrollar el trabajo…

P: ¿Cómo te sientes después de haber tomado una decisión tan complicada?

R: Pues imagina la frustración de tener que renunciar a mi puesto de España, me duele, me encantaría estar en España… pero si lo pienso fríamente, y no con el corazón, estando en Gran Canaria y trabajando 5-3 y 6-2, vería menos a mi hijo que si sigo en Rumania… Eso sin mencionar el desembolso económico para realizar los cursos… Yo puedo irme todos los meses una semana a Alicante a ver a mi hijo, y aún así me quedarían la mitad de mis vacaciones. Incluso estando en Barcelona, a 3 horas de coche, vería menos a mi hijo que estando en Rumanía. Pero me duele no estar en España.

P: Con tan buen puesto, podías haber elegido cualquier destino, entre las torres donde había vacantes.

R: Es que ser controlador de ruta y que te digan: tienes que hacer todos los cursos y trabajar en una torre… Vaya, tienes un tio preparado, te vas ahorrar un montón de dinero con él porque ya lo han preparado en Rumania, con lo que cuesta formar a un controlador. Tengo experiencia, soy de casa, de Canarias, y quieres meterme en una torre. Estas recibiendo a una persona que ya sabes que es válida. A lo mejor cualquiera de estos chicos que han sacado las oposiciones van al OJT y no van bien y no aprueban. No es justo pero bueno, ellos ponen las reglas al final, y si así se ha pensado que puede ir mejor en España, pues bueno, me quedo en Rumanía. He hablado con muchos controladores de España, y me han dicho: mejor en Rumanía. Si me dices que me pones en ruta , sueldo similar al de ahora, trabajando más pero en casa… Pero claro, asi son 7 años que pierdo, cumpliendo casi 40. Es la mejor decisión, pero me duele y me da coraje y me enfado conmigo mismo porque me encantaria poder haber dicho: mira, me voy a Canarias o a Barcelona.

P: ¿Como ves tu futuro, dónde te ves de aquí a diez años?

R: Yo sinceramente no pierdo la esperanza nunca y espero que las cosas cambien un poquito en España y hagan una oposicion para controladores externos que tengan licencia de la UE, y que te metan directamente a trabajar en lo que tienes experiencia, no en otro lado. Es la esperanza que tengo, me encantaría poder volver a España, con mi jamón serrano, con mi vinito, el buen clima, mi gente… se echa de menos, llevo más de la mitad de mi vida fuera. Si no es así, espero que me queden pocos años antes de retirarme en Rumanía, si bajan la edad de retiro a los 55, y si me retiro claro que me voy a Canarias a vivir, o por lo menos estaré mucho tiempo en Canarias. Porque el clima de Canarias es espectacular. En Rumanía, en verano hace hace mucho calor y en invierno, menos 20 grados a veces. Duele haber tenido que tomar esa decision, pero había que tomarla y seguir p’alante.

11 Comments

  1. Pues si las condiciones para los controladores aéreos en Rumanía son mejores que en España … podemos imaginarnos como será la diferencia con Alemania, Francia, UK, Italia, etc.

    España no solo no atrae talento extranjero, sino que pierde el talento nacional.

  2. Increíble historia, solo una cosa, no aparece el cuarto en la lista oficial. Creo que es el 46.

    Saludos.

    • Buenas. Tal como publicó ENAIRE los resultados finales, así es. Pero en realidad hay dos “tandas” de controladores aprobados: Los primeros 39 y lo que inicialmente era la lista de reserva (a la que se le ofrecieron los destinos correspondientes a las 56 plazas aprobadas en la convocatoria siguiente). De esta convocatoria, descontando renuncias, es el número 4.

      Pero he de reconocer que tal como están publicados los resultados en la web de ENAIRE, se puede entender que es como tú dices. Pero el titular ya era lo suficientemente largo ;)

      Explicado queda, bien visto.

      • Disculpa pero era una única convocatoria, esta persona quedó en el puesto 46, convocatoria en la cual se ofertaban 39 plazas, por lo tanto se quedó en un puesto 7 de una bolsa de trabajo.

        • Buenas de nuevo. Me he explicado fatal, a ver si ahora atino más: ha habido dos concursos de traslados en control. Por cada uno, se han generado dos “tandas” de plazas vacantes diferenciadas. Históricamente cada concurso de traslados interno correspondía a un proceso de selección. Como dices, con una única convocatoria han cubierto las dos “tandas” de plazas vacantes. Ha sido el cuarto en elegir destino de la segunda tanda, es el cuarto de su “promoción”, o llámalo como quieras. O así lo hemos considerado nosotros porque a lo mejor es a lo que estamos acostumbrados.

          En todo caso, sí. En la lista que publicó ENAIRE, está el número 7 de la lista de reserva. Aunque también te decimos que francamente, no pensamos que eso sea lo más interesante del artículo.

          • De todas maneras, después de darle dos vueltas, hemos corregido la noticia para que no quede duda de la intención del titular. Gracias por hacérnoslo notar.

  3. Lo siento, pero habiendo muchos controladores de Enaire esperando ya bastantes años para entrar en un centro de control o simplemente cambiar de torre, no se puede esperar que a los nuevos les den el destino que ellos quieran porque sí. Nunca ha sido así.

  4. Me parece estupendo que alguien que recibe un sueldo privilegiado quiera mas dinero y marche al extrajero. Seguro que la familia española que pueda recibir ese sueldo estará encantada.
    Utilizar esta decision personal como argumento para indicar que esta profesión no está bien pagada es un insulto al resto de los españoles.

    • Tu comprensión lectora deja que desear. Nadie dice que los controladores aéreos españoles estén mal pagados, eso lo dices tú para generar envidia. Lo que se dice es que en Rumanía tienen mejores condiciones y que en España trabajan más horas que en ningún otro lugar del mundo. ¿Lo pillas? No es muy difícil de entender

  5. La historia de este senor es incredible y tiene toda la razon. Enaire ha creado un sistema que no se sostiene por ninguna parte. Soy de Tenerife, controlador aereo de ruta desde hace algun tiempo en Reino Unido. Siempre quise ser ATCO en espana y al ver que no sacaban plazas me busque el camino fuera. Aun teniendo el dinero para pagar el resto de habilitaciones que me faltan, no pienso hacerlo. Me parece un timo en toda regla. Que uno tenga que desembolsar tal cantidad de dinero para las condiciones laborales que te esperan….6-2 turnos, un 60% del sueldo total los primeros 3 anos, los 3 siguientes el 80% y ya 7 anos despues que cobras el 100%. Habiendo otras empresas de control aereo en Europa con muchisimas mejores condiciones no entiendo como la gente se ciega y decide seguirles el juego a ENAIRE. Muy bien hecho por Angel Santana

    • Entonces los que se meten en las empresas privadas (Saerco y Ferronats) por casi 3 veces menos sueldo ya ni te cuento el nivel de ceguera…

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