La verdad contada por profesionales

La cara oculta del low cost: Ryanair, basura y más basura

Formación de paripé. Codicia absoluta. Desprecio por la cultura de la seguridad en aviación. Estas son algunas de las cosas que se pueden ver en este documental en el que dos periodistas de incógnito pasan 5 meses como azafatas de Ryanair, grabando con cámaras ocultas sus experiencias.

¿Es este el futuro de Iberia y del control de tráfico aéreo privatizado?

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=S5BLkBeLj_o[/youtube]

Ryanair. Una compañía de basura, en el sentido más estricto de la palabra.

“El pasajero no importa. Compran, pagan un billete y Ryanair se despreocupa.”

Éstas son las palabras de un comandante de vuelo de Ryanair.
“El pasajero de la 1A no os sirve, porque en el avión de la serie 200 probablemente morirá en caso de impacto. Se abrirán la cabeza…no vayáis diciendo esto a los pasajeros.”
“Hay 25 minutos de escala. Los lavabos no se limpian. Otras compañías pasan una hora… Un avión en tierra no dá dinero”
Profesora de los futuros tripulantes.

“Teníamos que hacer revisiones de seguridad. Sólo las hacíamos de vez en cuando porque los 25 minutos en tierra, se convierten en 20 o en 15 y no hay tiempo”

Palabras de un ex tripulante de Ryanair

“Poned vuestro nombre y la fecha en el exámen. Eso será lo más difícil que tengais que escribir” “Podéis sacar los apuntes para hacer el exámen”

Profesor de los futuros tripulantes de Ryanair
Bajo mi criterio, Ryanair no es una compañía aérea. La gente que trabaja en sus aviones, no son tripulantes. Las personas que dicen formar a la gente que trabaja en los aviones, no son formadores.
Ryanair es la antítesis de la aviación comercial, de la seguridad a bordo, del servicio al pasajero. Ryanair se sustenta en subvenciones, cruzando siempre la línea de lo ilegal, en lo inhumano, en el engaño y en lo fácil. Y no lo digo yo; lo dice el documental “Ryanair, la cara oculta del Low Cost”.
Yo sabía lo que había en esta supuesta aerolínea. De hecho, creo que hay un par de entradas en el blog sobre sus irregularidades y su falta de moral. Lo sé porque lo he vivido en primera persona cuando he volado como pasajera, y además porque tengo un par de conocidos que trabajan para Ryanair.
Uno de ellos, no sabía unir 3 palabras en inglés cuando pasó la entrevista y ahora es sobrecargo de vuelo.
La otra, era una copia barata de Belén Esteban. Duro, pero real.
Los dos querían ser tcp´s. Los dos pagaron 3 mil euros por el curso de tripulantes, y después de tener su certificado intentaron entrar en varias compañías aéreas, que por supuesto rechazaron su candidatura. Obviamente, no eran el perfil de TCP para ninguna aerolínea decente. Para Ryanair, sí.
Y no digo que todos los tripulantes de vuelo que trabajan allí sean como estos dos. Pero el problema es cuántos tcp´s más habrá allí metidos como ellos.

Pese a que muchos hemos viajado con Ryanair (tengo un billete comprado para la semana que viene y después de ver este documental, prometo que es la última vez que vuelo con ellos) y sabemos de qué pie cojean, en este documental se deja claro que lo único que importa a esta aerolínea es el dinero y que sus supuestos tripulantes -personas completamente desmotivadas_ no cumplen ni con las obligaciones más básicas de un tcp.

Durante 5 meses, 2 periodistas se infiltran en la compañía y graban este documental en el que váis a poder ver:
  • La falta de formación de los futuros tripulantes. Los exámenes se hacen con el libro abierto y el profesor incita a los alumnos a que copien las respuestas de sus apuntes para conseguir un aprobado rápido y fácil.
  • Cómo los tripulantes, obligados a llevar su uniforme, tienen que pagar mensualmente por él.
  • Cómo los supuestos formadores advierten entre risas a los futuros tripulantes, que los pasajeros que viajen en un asiento determinado de un modelo de avión concreto, morirán de una forma segura si el avión llega a impactar. Desmetido por Boing.
  • La falta de prácticas durante el trainning. Los tripulantes no hacen simulaciones en aviones reales.
  • Cómo se hace caso omiso de los chequeos de emergencia. El avión despega con la rampa de evacuación inoperativa. Nadie chequea los chalecos salvavidas ni el resto de material de emergencia.
  • La total falta de higiene y limpieza de los aviones. Vómitos que no se limpian y a los que se les echa loción after shave para disimular el olor.
  • La degradación total de la profesión de tripulante de vuelo. Los tcp´s no atienden su cometido de seguridad en las escalas, embarque y vuelo. Se dedican a recoger la basura más visible del avión, y embarcan al pasaje con las bolsas de basura en la mano.
  • La falta de control sobre la documentación de sus tripulantes. Cómo se falsean recomendaciones y pases de los tripulantes.
  • La falta de moral y la pésima atención a los pasajeros, que se pasan más de 3 horas encerrados en el avión por un retraso, y el comandante se niega a darles botellas de agua, incluso habiendo bebés a bordo.
  • La falta de seguridad en el embarque. No se chequea que la persona que está embarcando sea la misma que aparece en el documento de identidad para agilizar el proceso y no perder tiempo. En el momento en que una de las periodistas infiltradas reclama el documento de identidad a uno de los pasajeros, su superior le regaña por la pérdida de tiempo y le exige que no se repita.
  • Tripulaciones que se duermen en vuelo, apoyándose sobre las rampas de las puertas. Inconscientes ante cualquier inciencia que pueda ocurrir en el vuelo.
Bajo mi experiencia y durante todos los años que he volado:
  • Jamás he pagado por mi uniformidad. Inicialmente se facilitan 2 conjuntos completos de uniformidad, que incluyen 2 americanas, 2 camisas, 2 faldas, 2 pares de zapatos, coleteros, pendientes, chapas identificativas, medias, alas, pins, pañuelos de cuello o corbatines, abrigo, rebequita de punto, 2 sobrefaldas, bolsa de vuelo, maleta pequeña, maleta grande, libro de anuncios al pasaje, guantes de piel, bolso, guantes para el horno, chaleco reflectante y tarjetas identificativas de la aerolínea, entre otras cosas.
  • En las compañías para las que he volado, se exigía una dedicación total a la materia que se estaba aprendiendo. He sido testigo de cómo enviaban a su casa a un par de compañeras porque no podían aprobar los diferentes exámenes que se hacía en cada curso. La disciplina y los valores de esfuerzo y dedicación eran parte de los estrictos requisitos para llegar a ser tripulante de vuelo en Air Nostrum y en Spanair. Además, alguna de mis ex-compañeras todavía recordará igual que yo, a formadoras y formadores que vivían exclusivamente para la aviación. Jamás bromearon con la seguridad de los pasajeros. A parte de toda la formación teórica, hacíamos simulaciones de evacuación. En mis cursos hemos abierto ventanillas y puertas de emergencia, nos hemos tirado por rampas, simulado un incendio con humo, hemos puesto en práctica cada procedimiento de emergencia y procedimiento habitual (fuego en el lavabo, emergencia prevista, emergencia imprevista, fuego en el galley,RCP de un pasajero, evacuación en tierra, evacuación en mar, asegurar cabina…), hemos apagado fuegos reales con los bomberos y pruebas de natación y agrupación en el mar, embarque de pasajeros especiales… entre otras cosas.
  • La obligación diaria e ineludible de chequear los chalecos salvavidas en cuanto el último pasajero se bajaba del avión. Obligatorio informar de cualquier anomalía en el material de emergencia. Obligatorio asegurarse de que no quedan objetos en los racks, debajo de los asientos. Obligatorio hacer un parte de vuelo en cada línea.
El documental dura 47 minutos. Os recomiendo que lo veáis cuando tengais los 47 minutos porque realmente no tiene ni uno sólo de desperdicio.

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