La singularidad del espacio aéreo en el sur de España

ENAIRE publica en su blog un artículo escrito por el controlador aéreo y Jefe de División ATS de la Región Sur, Carlos Caspueñas, y que por su interés divulgativo reproducimos aquí:

España cuenta con tres FIR (Flight Information Region), es decir, zonas del espacio aéreo divididas para una gestión de la navegación aérea más eficiente y segura. De este modo, encontramos FIR Madrid, FIR Barcelona y FIR Canarias. En el caso del FIR Madrid, al tener dimensiones muy extensas, se delega la zona sur del mismo al Centro de Control de ENAIRE en Sevilla, desde donde controlamos los179.000 km2 que forman la Región Sur. 

Para esta zona, ENAIRE dispone de ocho centros de comunicaciones, 21 instalaciones que dan soporte a la navegación aérea, y cinco radares de última tecnología para vigilancia de todos los movimientos gestionados desde nuestro Centro de Control en Sevilla. La Región Sur divide el espacio aéreo en siete sectores de ruta para atender todas las operaciones de aeronaves sobre Andalucía, Badajoz, parte de Ciudad Real, Albacete, Murcia y Ceuta, además de la bahía de Cádiz, parte del Mediterráneo occidental y un pasillo habilitado hacia Melilla. 

Dentro de estos sectores, existen zonas peculiares que conforman a la Región Sur de una singularidad única. Entre este uso especial del espacio aéreo, que convive con la gestión del tráfico que los controladores de ENAIRE llevan a cabo, destacaríamos por su particular misión: 

La zona de protección sobre el Parque Nacional de Doñana. Al tratarse de uno de los espacios protegidos más importantes de Andalucía y la mayor reserva ecológica de Europa, cuenta con una zona medioambiental denominada LER154 que únicamente permite el vuelo de aeronaves con autorizaciones especiales. Dentro de la misma, se cuidan los espacios naturales en una extensión vertical que va desde el nivel del mar hasta casi 2 km de altitud (6.000 ft AMSL). Para ello, se atiende a la vigilancia radar en uno de los sectores: Aproximación Sur (ASV), ubicado en el suroeste de Andalucía. Los controladores aéreos de ENAIRE ordenan los tráficos para evitar que los vuelos instrumentales (comerciales) entren en esta zona, además de informar de la obligación de respetar los límites de vuelo establecidos sobre este parque a las aeronaves que se guían por reglas de vuelo visual. 

No es raro escuchar en un relevo “…y dentro de Doñana el avión de conteo de patos”.

Las Marismas de Huelva también cuentan con una franja especial para su protección. Esta área, denominada LER93, dispone de límites verticales a la misma altura que los de Doñana para proteger la zona entre El Rompido, Punta Umbría y Huelva capital. 

Ambos casos son un ejemplo del compromiso de ENAIRE y de todos sus profesionales con la conservación medioambiental en contacto con el desarrollo de nuestra actividad. 

 La zona de Andalucía Oriental también cuenta con Deltas de uso especial, uno de ellos es el centro de vuelos experimentales ATLAS en Villacarrillo (Jaén). Esta pista de 600 metros de longitud permite los ensayos con la más avanzada tecnología de aeronaves no tripuladas (UAVs). Esta zona ha sido elegida para acoger el proyecto DOMUS, un consorcio liderado por ENAIRE que recoge la demostración más avanzada de operación U-space. Al ser “Espacio Aéreo Temporalmente Segregado”, con una altitud de hasta un kilómetro y medio, no supone ningún problema para el Centro de Control de Sevilla, ya que está por debajo o alejado de las principales aerovías. 

Para garantizar la seguridad de las operaciones, los vuelos de prueba de nuevos diseños de aeronaves o modificaciones sustanciales de aeronavegabilidad de otras ya existentes se realizan sobre el mar. Por ello, el mar de Alborán, zona denominada LED169, ha sido testigo de ensayos y pruebas de casi toda la gama de Airbus, o recientemente, del avión suizo Pilatus PC24 o el nuevo AWACS de Bombardier. 

A esto se le suma las reservas de espacio aéreo o zonas temporalmente restringidas por “Special Event” u otra categoría. Destacar, por ejemplo, la reciente exhibición aérea de las Fuerzas Armadas el pasado 1 de junio sobre Sevilla. Por este motivo, se activaron el 21 y 28 de mayo dos zonas de espacio aéreo que cubrían la ciudad hispalense para diferentes ensayos de actividades aéreas y terrestres. Además, coincidió con la publicación de varios NOTAMs sobre zonas más específicas, como el encuentro de músicas militares sobre la Plaza de España de la capital hispalense. Esto supone una coordinación especial de los controladores aéreos de ENAIRE para gestionar el tráfico aéreo que sobrevuela o tiene origen/destino algún aeropuerto cercano a dicha reserva. 

La buena climatología de esta zona hace que el espacio aéreo gestionado por el Centro de Control de ENAIRE en Sevilla sea escenario habitual de importantes ejercicios militares: TLP, Eagle Eye, Dardo, Dynamic Mariner o Flotex, entre otros. En estos casos, la coordinación civil-militar cobra mayor importancia para atender la seguridad de las operaciones civiles dentro de las exigencias de los preparativos militares. Para ello, ENAIRE trabaja con el Estado Mayor del Aire para hacer el mejor uso posible de un recurso limitado: nuestro espacio aéreo. 

Zonas medioambientales, drones, ensayos, pruebas militares… estas peculiaridades caracterizan la gestión del espacio aéreo del sur de la Península, donde todos los profesionales de ENAIRE trabajamos para integrar una labor segura y eficiente.

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